viernes, 31 de diciembre de 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

martes, 21 de diciembre de 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

Escollera


Nos veremos pronto. Nos vemos, de hecho, cada vez que nos pensamos, mejor dicho, cada vez que se hace en alguien o con alguien. Algo así. Está más que claro que eso no basta, habiendo tiempo e intenciones, lo lógico sería no esperarse mucho más. Aquí estamos pensando. Aquí las cosas que van, vuelan, faltan. Caen. Los ojos café claro viven en un desierto de posibilidades.

Dicen, escuchaba desde lo alto de las rocas. Hablan. Aquellos días fueron más arriba de Robert Gardens. Pasaron más allá de la empinada cuesta apeldañada donde el futuro meditó salicílicamente, meditabundo, sobre la arqueología de la diversión casi inmediata. Meridianamente reciente. Las voces, las ondas, las señales. El repiqueteo de los párpados o la intensidad. Y el sueño fugaz respiraba.

Nadie sabía cómo decir que no a los cangrejos, diferentes puntos de vista y maneras de recordar.

Entre los huecos, entre raspas y cuerdas, entre gatos y pinzas.

Las cosas se saben después. Antes se viven. Y llega este día y preguntarse ¿qué desayuno? Mirar por la ventana y volver a entrar en la calle.

domingo, 12 de diciembre de 2010

El alcalde, el guardaespaldas y el Karma de la Canaleta


Y paseaban por el parque.

Cómo no asombrarse de las tardes, cada mañana, al "Así es", que dicen las plantas.

El tiempo en los parques.

martes, 16 de noviembre de 2010

En un estanque de prisa la garza encontró el reflejo de su calma.


Pero antes las burbujas en procesión.

La luz ambarina sobre un monociclo.

Las cabezas y su interior.

Los mensajes ocultos de los pupitres, de las mesas.

Los bailes y las rodillas.

Las ventanas abiertas a la distancia.

Lo minipáusico.

Aquellos días amenazaba caer el fin del mundo en cualquier parte. Tijuana. Por ejemplo.

Y allá se fueron navegantes, peregrinos de la explanada, a completar la tarea de un círculo. A acariciar los sorbos al ras.

Aquellos días fueron más arriba de Robert Gardens. Pasaron más allá de la empinada cuesta apeldañada donde el futuro meditó salicílicamente, meditabundo, sobre la arqueología de la diversión casi inmediata.

Fue mucho más que una conversación urgente y meridiana donde las voces del pasado.Hubo más: el telégrafo de las risas, el repiqueteo de los párpados. Y el sueño fugaz de los seres.

Y vasos vacíos, fabulando mucho más tarde. Y el regreso.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Nebbia Crew



Fauna y flora perdidos en el espacio. Entre la ingravidez y los gestos, entre puertas y ventanas.